Un equipo de trabajo que identifica y cuenta con una alta inteligencia relacional y sabe conducir las emociones de los integrantes del mismo, tiene un impacto extraordinario en la productividad.

Cuando la mayoría de los directivos comienza la búsqueda de empleados, miran la experiencia previa de los candidatos, habilidades y objetivos a largo plazo. Obviamente, estos factores son importantes, pero pasan por alto otro factor clave para el éxito de los equipos de trabajo: la inteligencia relacional.

¿Qué es la inteligencia relacional?

Quienes tienen una inteligencia relacional desarrollada son comunicadores eficaces, atraen a los demás con su forma de comunicar, y de actuar y mantienen relaciones positivas y productivas con los miembros del equipo.

¿Cómo aumentar la inteligencia relacional de sus equipos?

  1. Mejore la autosuficiencia y el compromiso

Las personas hurañas o distantes generan desconfianza en el resto de los miembros del equipo y las que son excesivamente sociables y exhibicionistas a veces se convierten en personas dependientes de la opinión de los demás, pierden su criterio y por tanto también el foco del objetivo de equipo.

Sin embargo, las personas con inteligencia relacional son independientes, selectivas, ponen límites sanos y discriminan entre relaciones positivas y negativas, además son comprometidas con sus compañeros y con el resultado.

Que cada miembro del equipo y su líder conozcan cuál es su preferencia de comportamiento en su aspecto positivo y negativo constituye la primera fase del proyecto de construcción de equipos de alto rendimiento.

  1. Dimensione las emociones

El trabajo puede ser estresante, pero ese estrés se multiplica cuando alguien pierde la calma. Mantener la calma le ayuda a pensar con más claridad y enfoque, lo que le permite encontrar soluciones mejores y óptimas para el problema en cuestión. Perder la paciencia, por otro lado, podría dañar relaciones, tomar decisiones mal informadas y romper vías de comunicación.

El primer paso para gestionar una emoción es dimensionarla. Cuando aparece una emoción, que por cierto es inevitable sentirla, se despierta toda una red de recuerdos relacionados con esta emoción. En ocasiones con la emoción todavía latente evaluamos como afecta la situación que la provocó a nuestro futuro, entonces estamos haciendo cada vez más grande la emoción, estamos sobredimensionando una emoción que no vamos a poder gestionar. Reduce la emoción describiendo solo los hechos puntuales que la provocaron. Dimensionar las emociones reduce los conflictos en los equipos de trabajo, rebajando el nivel de estrés.

  1. Responda en lugar de reaccionar

Las personas que reaccionan ante un acontecimiento son impulsivas y dan una respuesta automática, cuando esta respuesta se automatiza, con el tiempo se convierte en un patrón de comportamiento, si este es un patrón positivo refuércelo, tiene un hábito eficiente, sin embargo, si este patrón es negativo póngase a ello lo antes posible.

Si la reacción es ineficiente y quiere cambiarla aprenda a responder en lugar de reaccionar, responder es propio de personas emocionalmente inteligentes, reconocen sus emociones, pensamientos y actitudes y que conocen los mecanismos para elegir la respuesta adecuada para ese acontecimiento.

Es fácil para las personas emocionalmente inteligentes hacer nuevas conexiones sociales, porque pueden relacionarse con otros y comunicarse de manera efectiva. Como líder de equipo, encontrará esta cualidad indispensable; sus colaboradores más emocionalmente inteligentes realmente ayudarán a unir a su equipo, proporcionando liderazgo y ayuda extra cuando se necesita.

Por último, los empleados emocionalmente inteligentes son mejores en predecir comportamientos y entender por qué las personas hacen las cosas de la manera que las hacen. Pueden evaluar las fortalezas y debilidades de otros y hacer juicios basado en esas evaluaciones.

“La construcción de una cultura sana pasa por conocerse bien a sí mismo, entender su propia interacción con los demás y desarrollar habilidades para asegurar con apertura y autodeterminación que todos en la organización funcionen a su máximo potencial.”

W. Schutz creador de la Teoría FIRO® y de El Elemento Humano®

 

 

Ofelia Cendón. Sentia Human Solutions

 

 

 

Ofelia Cendón

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