Equipos de Trabajo y el efecto COMPATIBILIDAD-PRODUCTIVIDAD. William Schutz

Entender cómo trabajan los equipos y las relaciones resulta útil para resolver problemas y mejorar la producción. Un mito popular en las organizaciones es que no hay tiempo para lidiar con relaciones personales. Hay plazos, fechas límite y metas que alcanzar y estos son más prioritarios.
Ignorar los problemas personales por estar a favor de “asuntos prácticos” es una auto-engaño organizacional. Cuando existen problemas interpersonales y no se enfrentan, la productividad de la organización sufre de manera inevitable. Es más correcto decir que las organizaciones no pueden darse el lujo de no tomar el tiempo para ocuparse de las relaciones entre las personas.

De hecho, hay una alta co-relación entre la compatibilidad de los miembros del equipo y la productividad del equipo, el EFECTO C->P

Hay dos tipos de compatibilidad:

  • Compatibilidad de Atmósfera
  • Compatibilidad de Roles

Entender estos dos tipos de compatibilidad nos ayuda a entender los factores que contribuyen a inhibir la eficiencia de un equipo. Es importante recordar que la razón básica por la que los equipos saben qué hacer, no es diferencias entre los miembros del equipo, sino por la rigidez con la que miembros del equipo mantienen sus posiciones.

Compatibilidad de Atmósferas

Cada uno de nosotros tiene preferencias sobre la manera en que el trabajo debe hacerse. Más allá de los procedimientos implicados, cada uno de nosotros quiere tener un acuerdo general sobre la forma de interactuar con nuestros compañeros de trabajo. Por ejemplo, a algunas personas les gusta trabajar juntas como un equipo, mientras que otras prefieren un tiempo a solas para recoger sus pensamientos. Ten en cuenta que estos dos estilos no afectan a lo que se está trabajando, o el método utilizado para trabajar en él, sino que son los patrones de interacción personal. No hay preferencia en que uno sea intrínsecamente mejor que otro, ni es cualquier ambiente particularmente bueno o malo; cada uno tiene ventajas y desventajas y cada uno puede ser más útil en determinadas situaciones. Es fundamental recordar que las personas en el mismo grupo de trabajo a menudo tienen diferentes preferencias. Sabiendo esto no sólo ayuda a evitar posibles problemas, sino también se puede utilizar con ventaja.
A menudo preferimos trabajar con otras personas que les gusta el mismo tipo de ambiente de trabajo o clima. Las atmósferas que forman las bases para las operaciones del equipo pueden ser definidas por la inclusión, el control y la apertura.

Compatibilidad de Roles

Una segunda manera de analizar la compatibilidad en un equipo es examinar quién prefiere tener la iniciativa y quién prefiere recibir comportamientos específicos. Este tipo de compatibilidad se denomina compatibilidad de roles. Mientras la compatibilidad de atmósfera se refiere al clima general en el que interactuamos, la compatibilidad de roles se refiere a los participantes en el juego.
Para que un par de personas sean compatibles, sus preferencias individuales de inclusión, control y apertura deben estar alineadas.

Hay dos tipos de incompatibilidad de roles:

  • CONFRONTATIVA. Ambos queremos iniciar comportamiento y ninguno de nosotros quiere recibirlo. Esta es la más evidente y obvia. Conlleva a la confrontación abierta, batallas de poder, guerras territoriales o maniobras sutiles.
  • APÁTICA. Ambos queremos recibir comportamiento y ninguno de nosotros quiere iniciarlo. Se encuentra más encubierta y es más difícil de identificar. Su síntoma más notable es la apatía: nada pasa cuando debería. Me olvido de hacer cosas o simplemente no las hago porque “pensé que tú las harías”.

Flexibilidad / Rigidez

Las dificultades aparecen cuando, al trabajar con otros, las personas no están dispuestas a flexibilizar su posición. Por ejemplo, algunas personas prefieren reuniones en donde se tenga una agenda específica con tiempos precisos, mientras otras insisten en tener un tiempo donde se permita que la discusión fluya libremente. Desacuerdos sobre estas diferencias pueden causar pérdidas de productividad y en ocasiones hasta detener los procesos.
A primera vista parece que estas dificultades son resultado de las diferencias entre las personas. En realidad, las diferentes preferencias de la gente al trabajar en conjunto, así como las diferencias de tipo étnico, cultural o estilos de pensamiento pueden ser y de hecho son utilizadas como una gran ventaja para crear excelentes resultados.
Cuando la gente experimenta dificultades al trabajar con otros, generalmente no es por sus diferencias, desacuerdos, falta de objetivos comunes, diferencia entre las estrategias para resolver problemas, o la ausencia o presencia de determinados tipos de personalidad. Al contrario, la gente se “atasca” en el trabajo cuando una o más personas mantienen rígidamente sus posiciones, cuando una persona se rehúsa a liberar el único recurso que puede ser aceptado por la otra persona, la cual a su vez se encuentra en una posición rígida. Si dos o más personas hacen rígida su posición, esto puede dar como resultado un paro total donde no se pueda tomar ninguna decisión. La calidad de los resultados y la implementación de cualquier decisión se ven comprometidas. En este caso, la confianza se destruye y las relaciones se ven amenazadas o arruinadas.
Cuando una persona no quiere ser flexible, el único acuerdo aceptable es el que desea la persona rígida. Si dos o más personas hacen rígida su posición, se puede dar un punto muerto que no permita ninguna decisión.

Compatibilidad de Roles y Atmósferas

En el nivel más básico, la falta de habilidad para resolver los desacuerdos se debe a la rigidez, no a las diferencias de opinión. Si una persona se ciñe rígidamente a una atmósfera en particular (por ejemplo, control alto), aun cuando esta atmósfera no sea la adecuada, el equipo tendrá dificultades.

Preferencias. Un equipo puede preferir una atmósfera en particular o un rol dado porque los miembros sienten que es útil y disfrutable. Si la situación requiriera otra atmósfera o rol, podrían ser flexibles y trabajar bien también de ese modo. Simplemente prefieren su propia atmósfera.

Respuesta defensiva. Un miembro del equipo puede elegir una atmósfera o rol debido a sus ansiedades. Ellos prefieren un rol o atmósfera porque les parece menos amenazante (por ejemplo, les permite evitar experimentar algo que no quieren). En ese caso, quizás estarán menos dispuestos a trabajar en un rol o atmósfera diferente y rígidamente insistan en que el equipo se conforme con sus preferencias.

Los equipos se frustran y se vuelven inefectivos, no por sus incompatibilidades o diferencias entre los miembros del equipo, sino por la rigidez con la que se adhieren a su posición.

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