Cuando ingresé a Softtek, compañía para la que actualmente colaboro, y escuché esta palabra, no tenía ni la menor idea de su significado ¿autodeterminación? La palabra determinado se me asemejaba a seguro de sí mismo, algo así como decir algo con determinación, por tanto autodeterminación lo entendía como auto seguro. No sé, la cosa estaba confusa.

Después, cuando llegué a España la cosa se complicó aún más. Al mencionar la palabra Autodeterminación me dijeron que se eso se asociaba a la ETA; “uy, uy, uy” la cosa se pone todavía peor ¿qué tiene que ver el terrorismo con todo esto? Será que es por estar seguro de las cosas…

Pasaron algunos años, y probablemente no acabo de entenderlo en todas sus dimensiones, para que la palabra tomara verdadero sentido, no solo en mi mente, sino en mi vida. Autodeterminación, es decir yo tengo el poder de decidir lo que me pasa. La frase que más me gusta, coloquialmente hablando, sobre autodeterminación es la que utilizan los argentinos: ¡HACETE CARGO! Así es, me tengo que hacer cargo de mi propia vida. Es entonces cuando Autodeterminación cobra sentido, implica hacerme cargo de mi vida, de mi propia existencia.

Esto implica, primero, saber qué quiero de mi vida, de mis relaciones, de mi físico, de mi salud, de mi futuro. Una vez identificado, entonces hacerme cargo, entender que mi vida se dirigirá hacia donde ponga mis esfuerzos y energía. También es cierto que si yo no me hago cargo, alguien más lo hará, tomará cara de fortuna, de suerte o bien de algún “cabronazo” que decida por mí y me imponga lo que él quiera. Ahí comencé a entender un poco más porque estaba vinculado con ETA.

También es cierto que en este proceso de HACERME CARGO voy adquiriendo cierta maestría. Me sorprende y maravilla lo fácil que resulta para algunos sortear los reveses que le presenta la vida, magistralmente dan una explicación convincente y congruente a los sucesos, saben enfocar positivamente los embates de la vida y mágicamente tienen una vida de felicidad y plenitud, que nada tiene que ver con quietud y aburrimiento, ¡no señor!

Al ver crecer a mi hija fui entendiendo más este concepto de Autodeterminación o hacerme cargo. Verla como le cuesta trabajo hacerse cargo de ella misma, entiendo que es un proceso en el cual vamos perfeccionándolo y por tanto adquiriendo maestría, para ello sin duda hay que prepararnos. Dejen les comparto un ejemplo, al nacer debemos aprender que hay un ciclo, que se llama ciclo vital, es decir existe el día y la noche. En el día tenemos más actividad y en la noche la utilizamos para dormir. Por tanto controlar el sueño se convierte en algo que debemos aprender, así es aprendemos a controlar nuestro propio sueño. Si ella pudiera hablar con certeza me diría que el sueño es un proceso azaroso, que a veces llega y a veces no, similar a lo que decían nuestros ancestros con la lluvia o las estaciones del año. Poco tiempo después me diría que está asociada a su propio ritmo, aunque sigue estando presente la suerte. Me diría que en función del día que tuvo le costará más o menos trabajo dormir, habrá noches que duerma de tirón y otras que se esté levantando pidiendo su biberón o unos confortables brazos. Nuestros ancestros dirían que tienen cierto control sobre la lluvia, cuando bailan y ofrecen sacrificios a los dioses llueve, aunque sigue siendo un proceso azaroso ya que no siempre sucede así. Por último, me dirá que ella puede controlar su sueño, basta y sobra con que se lo proponga podrá tener una noche reparadora y un sueño que dure toda la noche, para deleite de sus padres. Hoy entendemos el proceso de condensación del agua, si bien no lo podemos alterar lo conocemos y operamos en consecuencia, nos preparamos para él, en cierta medida lo controlamos.

Pues así es la vida, un proceso donde aprendemos a HACERNOS CARGO, es decir nos AUTODETERMINAMOS. Entonces vuelvo a preguntar ¿qué tipo de vida queremos, qué tipo de relaciones, de salud, de estado físico, de trabajo, etc., etc? Hasta que no entendamos como operan las cosas, o mejor dicho como opero yo a través del mundo, seguiremos asociando nuestros reveses, y en algunas ocasiones uno que otro triunfo, al destino, la suerte o…., cada uno sabrá como completar la frase.

Nunca mejor dicho, IMPOSIBLE ES TEMPORAL!

Abur!

Luis Revilla

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